Molde de Verduras “Todo se Vale”

No les pasa que a veces se encuentran con un montón de “restos” de ingredientes de las recetas de la semana, pero no conocen ninguna receta que los incluya a todos, o que no tienen la cantidad que se requiere de ninguno de ellos para alguna receta en particular?

Pues bien, eso me sucedió hoy y como hoy es día festivo con el supermercado cerrado, no se podía “completar” ninguna receta, así que había que hacer con lo que se tenía. El resultado? Un molde de Verduras “todo se vale” sorprendentemente sabroso:

Molde de Verduras "Todo se Vale"

Molde de Verduras “Todo se Vale”

De este no les pongo receta “fija”, porque como les digo “todo se vale” :), pero si les cuento como hicimos esta versión. Primero comenzamos con hacer inventario de los “restos” de las recetas de la semana:
los-restos-de

  • una zanahoria
  • un calabacín
  • unas ramitas de perejil fresco: que ya casi casi no estaba tan “fresco”, pero aún sobrevivía
  • unos tomaticos “cherry”: que como todo buen tomate, había que comerlos pronto para que no fuera a dañarse.
  • un paquete de tofu: que siendo un paquete completo, no cataloga como “restos de” pero la fecha de vencimiento se acercaba, y la llegada de esa fecha hay que evitarla a toda costa!
  • algunos gramos de lentejas ya cocinadas: estas venían en lata, pero no se las podíamos poner todas a la receta para la que abrimos la lata, así que las que nos sobraron las guardamos en un frasquito de vidrio y ahí estaban esperando a ser usadas en nuestro molde.
  • un bulbo de hinojo: que la verdad nunca lo había probado, solo que lo compré para una receta que necesitaba calabaza y como ya me había acabado la calabaza, se iba a quedar el pobre hinojo sin hacer, así que “al molde se fué”
  • unos tomates secos en aceite de oliva: eran los últimos del frasco, así que el aceite de oliva que quedaba también se “fue al molde”

También teníamos brócoli que no habíamos utilizado aún, pero este, desafortunadamente ya había caducado y nos vimos obligados a tirarlo a la basura: un crimen que no queríamos tener que repetir para ninguno de los otros ingredientes, así que al príncipe se le ocurrió una idea brillante: “cocínalos todos en un molde al horno y lo cubres con mus de nueces”. El mus de nueces se ha convertido en uno de nuestros ingredientes favoritos desde que comenzamos con las recetas veganas y por lo tanto aún teníamos un frasquito disponible en nuestra alacena, al igual que otros de nuestros ingredientes favoritos que también decidimos agregarle, para incrementar las probabilidades de que supiera bien:

  • 2 cebollas: que no cuentan como “restos de” porque se utilizan en casi todas las recetas, duran un montón y son deliciosas!
  • una cucharadita de curry en polvo: curry es un aliño que “siempre hay que tener” 🙂
  • un poquito de comino
  • un poquito de pimienta cayenne: esta es como la sal para nosotros, con todo combina bien y siempre hay en casa 🙂
  • jugo de limón: la verdad es que no teníamos limones, pero para la salsa del molde, descubrimos que era necesario un poquito de ácido, así que usamos un el extracto concentrado que teníamos entre nuestros aliños.
  • tres cucharaditas de jarabe de agave para endulzar y caramelizar
  • nueces: estas las esparcimos por encima después de sacar el molde del horno, un poquito tostadas en una sartén, se trituran un poquín y listo! Nosotros usamos semillas de pino y almendras, pero cualquier nuez vale (maní, marañon, macadamia, wallnut, etc.)
  • un par de cucharadas de cualquier mus de nueces que se encuentre disponible.

Mus de nueces Rapunzel

Ahora si, la preparación: Primero se pican todas las verduras, luego se pone en una sartén la cebolla con el curry en polvo, hasta que comience a estar un poquito transparente, luego se agrega el hinojo y se deja sofreír unos minutos para atenuar su sabor, que es tan predominante. Después se agregan todas las demás verduras (cualquier otra que deseen agregarle) dejando los tomates cherry para el final. Se dejan cocinar al gusto de cada quién: las pueden dejar solo unos 3 a 4 minutos si las quieren crujientes (y también para conservar más de sus nutrientes) o pueden cocinarlas un poco más (8-10 min) si las quieren más blanditas. Se retira del fuego y se ponen en el molde.

El tofu se pica en cuadritos y se pone a sofreír 4 minutos solito, luego se le agrega el comino, la pimienta cayenne y una cucharadita de jarabe de agave para caramelizar un minuto más, se retira del fuego y se mezcla con las verduras en el molde.

La salsa se hace con media taza de agua, el mus de nueces, los tomates secos, aceite de oliva (una media taza que puede ser el aceite que viene en el frasquito de los tomates secos), una cucharada de jugo de limón, dos cucharadas de jarabe de agave, una cucharada de perejil picado y sal y pimienta al gusto: todo a la licuadora hasta que quede uniforme y luego se agrega al molde: pueden dejarlo solo por encima, o pueden revolver la salsa con las verduras para que todo se combine.

Se pone el molde unos 10 minutos al horno (~250° C) y ya está el Molde de Verduras donde “Todo se Vale”. El princípe se tomó en serio aquello de que “todo se vale” y le agregó un poquito de chocolate rallado a un ladito del molde para ver que tal quedaba (lo ven en la foto arriba): yo no lo probé porque chocolate me pareció un poco exagerado, pero él dijo que aunque sabía bien, no se notaba mucho el chocolate, así que creo que ustedes se pueden ahorrar el experimento.

Al servir, no olviden agregar las nueces tostadas y trituradas por encima 🙂

El primer mercado “bio” y “vegano”

El viernes pasado, un día antes de comenzar el reto de ser veganos por 30 dias,  fuimos a jugar “Lasermaxx” con unos compañeros míos del trabajo. “Lasermaxx” es un juego en el que uno tiene un chaleco con sensores y una pistola de láser, todos los participantes entran a una especie de laberinto grande y oscuro, en donde se supone que hay que dispararle a los del otro equipo y no dejarse disparar de los demás (o si uno no juega en equipos, como se nos ocurrió a nosotros en la 3ª ronda, entonces es todos contra todos).

lasermaxx

Cuando mi compañero (el que nos invitó) me dijo que cada ronda era de 15 minutos, a mi me pareció muy cortico, pero no señores! Es increíble la cantidad de energía que se necesita para perseguir gente y esconderse detrás de las paredes!!! Salimos de los primeros 15 minutos y todos estábamos ya sudando. Pero excelente el juego! Jugamos otras tres rondas: cambiando de equipos, luego todos contra todos y al final una con las luces de los chalecos apagadas: ahí si que es cierto que uno no veía a nadie! Yo no pensé que fuera a ser tan divertido, a pesar de que me fue como a perro en misa (perdí y quedé de ultima en el puntaje, que vergüenza!), la pasamos genial! Afortunadamente mi príncipe azul quedó de primero, así entre los dos tenemos un buen promedio 😉

En todo caso, después de jugar 1 hr Lasermaxx (con intervalos de 10 min de descanso entre cada ronda), estábamos de recoger con cucharita, y al otro día nos dolía todo!!!

Pero el sábado era el día de ir a comprar la primera “tanda” de ingredientes al famoso supermercado “bío” que yo me había buscado para conseguir nuestros ingredientes veganos, y  yo ya sabia que teníamos muchos ingredientes por comprar, varios de ellos probablemente pesados, ademas este supermercado era un poco más lejos, así que la distancia para cargar era mas larga que de costumbre (el supermercado “normal” al que vamos queda a una cuadra de la casa). Entonces: como hacer para traer todas las cosas de regreso a la casa adoloridos como estábamos? … La solución: les presento “la maleta del mercado

mercado-en-maleta

El mercado en la maleta de viaje

Nos veíamos muy chistosos en la caja empacando todas las cosas en una maleta de viaje, pero se cumplió el cometido: teníamos todos los ingredientes para comenzar, y no nos tocó cargarlos.

Las compras duraron exactamente 1 hora, no porque fuéramos particularmente eficientes, sino porque llegamos al supermercado a las 15:00 y cerraban a las 16:00, así que mas o menos nos tocó correr para alcanzar a encontrar los 60 artículos diferentes que teníamos que comprar en un lugar al que como íbamos por primera vez, no teníamos idea de donde estaba cada cosa y para acabar de completar, la mitad de las cosas ni siquiera sabíamos lo que eran, como se veían o en que sección se encontraban. Les doy unos ejemplos:

Flor de AmarantoConocen el “Amaranto”? Pues yo no sabía lo que era cuando ví que era uno de los ingredientes más recurrentes en las listas de las recetas del libro: mejor dicho, si no encontraba amaranto, podíamos apagar e irnos porque no iba a funcionar el asunto. Así que por supuesto hice una investigación previa a la ida de compras para saber que era lo que estaba buscando: El Amaranto (según wikipedia) es “un género de hierbas pertenecientes a la familia Amaranthaceae. Ampliamente distribuido por la mayor parte de las regiones templadas y tropicales. Varias de ellas se cultivan como verduras, cereales o plantas ornamentales teniendo muy altos niveles del antinutriente ácido oxálico (absorbe minerales como hierro, zinc, cobre, magnesio).” Y ponen la fotico de la planta (izquierda): muy bonita la fotico, pero yo no creía que me fueran a vender la florecita fucsia de amaranto, seguí buscando y encontré la foto de la derecha, Granos de Amarantome imaginé que esa era un poco mas parecida a lo que yo iba a encontrar en el mercado, así que me fui con esa imagen, pero hey, saber que el “Amaranto” es un grano no garantiza que lo vaya uno a encontrar en 3 estantes llenos de todos los tipos de granos habidos y por haber! Ahí se nos fue un buen rato, tratando de encontrarlo por nuestra cuenta, hasta que tocó buscar al del supermercado que por fortuna fue muy amable y nos lo encontró.

Otro de los ingredientes estrella es el mus de nueces: “Mus de almendras”, “Mus de Avellana”, “Mus de Maní”, “Mus de marañón”, etc. Aquí también desde luego hice mi investigación previa: al parecer los veganos lo usan para reemplazar la crema de leche y por fortuna hay un fabricante “bío” que los produce todos y tiene pagina en internet, así que gracias a “Rapunzel”, los encontramos rápido.Mus de nueces Rapunzel

El problema era que siendo esta una tienda “Bío” y “Rapunzel” una fabrica de solo alimentos “Bío”, pues la selección era enorme: todas las nueces, todos los tamaños, en mus, en crema, en crema “crunchy” (con trocitos de nuez), con sal, sin sal…. y al parecer mi libro ha tenido éxito porque a pesar de que tenían de todos los sabores, el que nos pedían era “Muss blanco de almendras” del que solo quedaba uno y “Muss de Marañón” del que no había ya ninguno, así que muy oronda, me compre uno de “nueces mixtas” esperando que la diferencia no fuera muy notoria.

Jarabe de AgaveEl último ingrediente “estrella” de este primer mercado (xq lo usan en 68 de las 98 recetas del libro) fue el Jarabe de Agave, que lo usan para endulzar. No porque el azúcar no sea vegana (porque lo es), sino porque el azúcar refinada necesita muchos químicos para ser procesada, entonces usan el Jarabe de Agave que es más natural, endulza 40% más q el azúcar y tiene 25% menos de calorías (claro, solo 25% significa q del jarabe tampoco mucho). Este por fortuna lo encontramos fácil y de una en el tamaño que queríamos para cubrir los múltiples requerimientos.

El resultado, después de las compras:mercado con explicaciones

Después de las compras, como todo era “bío” y “sin conservantes ni preservativos”, pues se lavó la nevera antes de meter todo para deshacernos de posibles bacterias q pudieran deteriorar nuestras vulnerables frutas y verduras.

Luego, era la hora de comenzar, la receta que escogimos para hacer de primera, se llama “Moussaka Reloaded mit Tofuhack und Cashew-Petersilien-Creme” que como ven es un nombre larguísimo para lo que yo prefiero llamar “Torrecitas de Tofu con Berenjena y Batata

La receta decía q requería 35 minutos de preparación, pero a mi me tomó una hora porque dado que el asunto era con Tofu (un ingrediente con el que no me he familiarizado aun) me tomé muy en serio lo de seguir la receta al pie de la letra, con temporizador en la estufa y pesa gramera digital y que tales!

De todos modos tengo que seguir practicando para ver si algún día logro alcanzar las velocidades de los libros. Pero en todo caso, el resultado: inesperadamente rico! Y para mas sorpresa, quedamos llenísimos, así q fue un buen comienzo para la alimentación vegana 🙂

Como todo esto es un ensayo, establecimos un sistema de calificación de 1 a 5 estrellas para saber cuales de las recetas se pueden repetir. Las torrecitas clasificaban para las 5, pero como es apenas la primera receta que probamos, le dimos 4 por si acaso viene algún otro plato que “la saque del estadio” 😉

La foto del “Moussaka” del libro

La foto de las “Torecitas” de la gotica

Moussaka del Libro Moussaka de Jime

Nota: La crema como mencioné no pudimos hacerla con mus de marañón como decía la receta, sino con mus de nueces mezcladas (supongo q por eso es mas oscurito)